
La movilidad eléctrica continúa ganando protagonismo en España. Cada vez son más los conductores que apuestan por vehículos electrificados y la infraestructura de recarga sigue ampliándose para acompañar este cambio. Los últimos datos del Barómetro de electromovilidad de ANFAC, correspondientes al tercer trimestre de 2026, reflejan ese avance: España alcanza los 27,8 puntos sobre 100 en su indicador global de electromovilidad y cuenta ya con 58.075 puntos públicos de recarga operativos.
La transformación todavía tiene recorrido, pero los datos muestran una apuesta cada vez mayor por esta tecnología. El mercado electrificado gana presencia, se incorporan nuevos cargadores y la movilidad eléctrica continúa abriéndose paso en el país.
El coche electrificado gana protagonismo en el mercado español
Uno de los principales motores de esta evolución es el crecimiento de los vehículos electrificados. Durante el tercer trimestre de 2026, España superó las 76.000 unidades matriculadas y septiembre dejó un dato especialmente significativo: uno de cada tres turismos matriculados fue electrificado.
El indicador de penetración del vehículo electrificado se sitúa en 39,7 puntos, frente a los 52,6 de la media europea. Una diferencia que permite observar el camino que todavía queda por recorrer, pero también el espacio que está ganando esta tecnología en el mercado español.
La electrificación empieza a ocupar un lugar cada vez más importante en las decisiones de compra y en la evolución de la industria del automóvil.
Una red de recarga que sigue creciendo
El avance del coche eléctrico necesita una infraestructura capaz de acompañarlo. En este sentido, España cuenta con 58.075 puntos públicos de recarga operativos, después de incorporar 1.393 nuevos puntos durante el tercer trimestre.
Entre enero y septiembre de 2026 se añadieron 5.003 puntos. La cifra refleja el crecimiento de la red, aunque todavía existe margen para acelerar su despliegue y facilitar los desplazamientos eléctricos por todo el territorio.
El barómetro también contabiliza 17.965 puntos instalados que no están operativos. Si todos ellos estuvieran disponibles, España alcanzaría los 76.040 puntos de recarga potenciales. Recuperar y poner en funcionamiento estos cargadores también será importante para aprovechar mejor la infraestructura existente.
Más cargadores de alta potencia para facilitar los viajes
Además de aumentar el número de puntos disponibles, otro de los retos es mejorar la potencia de la red. Los cargadores de mayor potencia permiten reducir los tiempos de espera y pueden facilitar los desplazamientos de larga distancia.
España cuenta con 6.651 puntos de recarga de 150 kW o más. Durante el tercer trimestre se incorporaron 399 nuevos puntos de esta categoría, una señal del avance de la infraestructura de alta potencia.
Según ANFAC, el país ha alcanzado el 70% del objetivo de potencia de recarga establecido para 2026. Además, 22 provincias ya han llegado o superado los niveles de potencia necesarios, mientras que seis todavía se encuentran por debajo del 50%.
La expansión de estos puntos será fundamental para que la red pueda responder a las necesidades de un parque de vehículos electrificado cada vez mayor.
¿Cómo avanza la electromovilidad en Canarias?
La evolución también se refleja en el archipiélago. Canarias alcanza los 22,4 puntos en el indicador global de electromovilidad, con 31,7 puntos en penetración del vehículo electrificado y 13,0 en infraestructura de recarga.
En el caso de los puntos de recarga de al menos 50 kW, el indicador canario se sitúa en 7,0 puntos, frente a los 11,1 de la media nacional.
Estos datos muestran que la electrificación también está ganando presencia en las islas, aunque el desarrollo de la infraestructura, especialmente la de mayor potencia, continúa siendo una pieza importante para impulsar su implantación.
España continúa avanzando hacia la movilidad eléctrica europea
El indicador global de electromovilidad de España alcanza los 27,8 puntos, mientras que la media europea se sitúa en 42,1. La comparación permite dimensionar el recorrido que todavía tiene el país, tanto en la penetración de los vehículos como en el desarrollo de la infraestructura.
Por componentes, España registra 39,7 puntos en el indicador de mercado, frente a los 52, 6 de Europa. En infraestructura de recarga, la puntuación nacional es de 15,9, mientras que la europea alcanza los 31,5.
Esta apuesta por la movilidad eléctrica también se refleja en la industria. España está reforzando su papel como país fabricante de vehículos eléctricos y la producción de coches 100% eléctricos ha experimentado un crecimiento muy destacado. De hecho, se disparó un 153%, una evolución que demuestra cómo la electrificación está transformando también las fábricas españolas.
La fotografía del tercer trimestre deja una idea clara: la movilidad eléctrica sigue ganando espacio en España. El crecimiento de las matriculaciones, la incorporación de nuevos cargadores y el impulso a la fabricación nacional son pasos importantes para consolidar esta transformación.
El reto ahora es mantener ese ritmo y conseguir que la red de recarga crezca al mismo tiempo que lo hace el número de vehículos electrificados. Así, España podrá seguir avanzando hacia una movilidad cada vez más eléctrica.









