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Qué anuncios de coches vimos en la Super Bowl 2026 y qué nos dicen sobre el sector

Toyota, Nissan, Volkswagen y Cadillac utilizaron la Super Bowl para lanzar mensajes muy distintos, pero con un punto en común: el coche ya no es el protagonista absoluto.

Autor
Carlos Méndez
Fecha
09 Febrero. 2026

La Super Bowl sigue siendo el mayor escaparate publicitario del mundo, pero su relación con el automóvil ha cambiado. En la edición de 2026, la presencia de marcas de coches fue más contenida que en otros años, y los anuncios emitidos reflejan una tendencia clara: el producto pasa a un segundo plano frente al relato.

 

Estas fueron las marcas de automoción que tuvieron presencia directa —o claramente reconocible— durante el partido.

 

Toyota: doble anuncio y un papel que va más allá de la publicidad

Toyota fue una de las marcas de automoción con mayor visibilidad en la Super Bowl 2026, en buena medida por su condición de patrocinador oficial de la NFL, una relación estratégica que se refleja cada año en su presencia durante el evento.

 

En esta edición, Toyota emitió dos anuncios distintos, ambos vinculados al lanzamiento del nuevo Toyota RAV4 2026 y centrados en historias personales más que en el producto. El primero, Superhero Belt, utiliza una relación intergeneracional para mostrar cómo el coche acompaña momentos clave de la vida. El segundo pone el foco en varios atletas de Team Toyota, relacionando el inicio de sus carreras deportivas con los primeros pasos de cualquier trayectoria personal.

 

 

En ambos casos, el vehículo aparece como un elemento cotidiano, integrado en la historia, sin referencias técnicas ni mensajes comerciales directos. Una elección coherente con el papel de Toyota como socio estable de la NFL y con una estrategia que prioriza marca, valores y continuidad, más que impacto puntual.

 

Nissan: humor y cotidianidad como vía de conexión

Nissan recurrió al humor para su anuncio del Nissan Rogue, apoyándose en situaciones reconocibles del día del partido. El coche aparece integrado en una escena doméstica, con un tono ligero y desenfadado.

 

 

Aquí tampoco hay una exposición directa del producto. El Rogue funciona como un objeto familiar, presente en la vida diaria, sin necesidad de justificar su compra con argumentos racionales. Es una estrategia clara: normalizar el coche, no elevarlo. Mostrarlo como parte del entorno, no como aspiración.

 

Volkswagen: marca, identidad y legado

El anuncio de Volkswagen fue uno de los más largos y reconocibles. Con una duración superior a la media, el spot se apoya en el legado de la marca y en su relación histórica con la conducción y el estilo de vida.

 

 

Aquí no hay un modelo concreto como eje del mensaje. El protagonista es Volkswagen como concepto, como marca asociada a una forma de entender el automóvil. Una estrategia que busca reforzar identidad en un momento de transición profunda del sector.

 

Cadillac: la automoción más allá del coche de calle

Uno de los movimientos más llamativos fue el de Cadillac, que utilizó la Super Bowl para hablar de su proyecto en Fórmula 1, no de un coche de producción.

 

 

Mostrar un monoplaza de F1 en el mayor evento deportivo de EE. UU. no es casual. Cadillac aprovecha el impacto global del evento para reposicionar su imagen y vincularla al alto rendimiento, la ingeniería y la competición, sin necesidad de vender un modelo concreto. 

 

Es un ejemplo claro de cómo la automoción usa hoy estos espacios para construir relato de marca, no para lanzar producto.

 

Qué tienen en común los anuncios de coches de la Super Bowl 2026

Más allá de estilos y marcas, los anuncios de automoción de esta edición comparten varios rasgos claros:

  • El coche deja de ser el centro absoluto del mensaje
  • Se priorizan historias, emociones o identidad de marca
  • Apenas hay referencias técnicas o comerciales
  • El producto aparece integrado en un contexto cotidiano o simbólico.

 

Este patrón refuerza una idea que ya se venía viendo en los últimos años: la publicidad del automóvil se parece cada vez menos a la publicidad del coche.

 

Un reflejo del momento que vive el sector

La Super Bowl 2026 no fue un escaparate de lanzamientos ni de tecnologías rompedoras. Fue, más bien, un espejo del momento que vive la industria: transición energética, cambios en la relación con el coche y necesidad de conectar con el público desde otros códigos. En ese contexto, los anuncios vistos este año no hablan tanto de motores, electrificación o prestaciones, como de uso, emociones y posicionamiento cultural. Una señal clara de hacia dónde se mueve la comunicación del automóvil.

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