El cambio de titularidad de vehículos entre familiares es un trámite habitual cuando un coche pasa de padres a hijos, entre hermanos o entre otros miembros de una misma familia. Aunque pueda parecer un proceso sencillo, existen distintos procedimientos en función de si el vehículo se vende, se dona o forma parte de una herencia. Conocer las diferencias es fundamental para evitar problemas administrativos y completar el trámite correctamente.
¿Qué es el cambio de titularidad de un vehículo?
El cambio de titularidad consiste en modificar el registro oficial para que un vehículo pase a figurar a nombre de otra persona. Este trámite debe realizarse siempre que cambia el propietario del coche, independientemente de que exista una compraventa, una donación o una transmisión por herencia. Hasta que el cambio no se formaliza ante la Dirección General de Tráfico (DGT), el antiguo titular continúa siendo el responsable administrativo del vehículo.
¿Cómo hacer un cambio de titularidad de vehículos entre familiares?
El procedimiento depende del motivo por el que se transmite el vehículo.
Si se trata de una compraventa
Aunque el comprador y el vendedor sean familiares, el proceso es prácticamente el mismo que en cualquier otra venta. Será necesario presentar el contrato de compraventa, liquidar los impuestos correspondientes y solicitar posteriormente el cambio de titularidad ante la DGT.
Si es una donación
Cuando un familiar entrega el vehículo sin recibir ninguna compensación económica, se considera una donación. En este caso, además de realizar el cambio de titularidad, puede ser necesario liquidar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, cuya regulación y posibles bonificaciones dependen de cada comunidad autónoma.
Si forma parte de una herencia
Cuando el propietario ha fallecido, el vehículo puede adjudicarse a uno o varios herederos durante el reparto de la herencia. Una vez aceptada la herencia y cumplidas las obligaciones fiscales correspondientes, podrá solicitarse el cambio de titularidad en la DGT.
Documentación necesaria
Aunque puede variar ligeramente según el caso, normalmente será necesario presentar:
- Documento de identidad del antiguo y del nuevo titular.
- Permiso de circulación del vehículo.
- Tarjeta ITV en vigor.
- Justificante del pago o exención de los impuestos que correspondan.
- Documentación que acredite la transmisión, como un contrato de compraventa, una escritura de donación o la documentación de la herencia.
Antes de iniciar el trámite, conviene comprobar que el vehículo no tiene cargas administrativas pendientes, como embargos o reservas de dominio.
¿Cuánto cuesta el cambio de titularidad?
Además de los posibles impuestos, la DGT aplica una tasa por el cambio de titularidad.
Su importe puede actualizarse periódicamente, por lo que es recomendable consultar la cuantía vigente antes de iniciar el procedimiento.
En determinados supuestos, como algunas transmisiones por herencia o según la normativa fiscal de cada comunidad autónoma, pueden existir beneficios o bonificaciones que reduzcan el coste total.
¿Se puede hacer el trámite por Internet?
Sí. La DGT permite realizar parte del procedimiento de forma telemática a través de su sede electrónica, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
También es posible gestionar el cambio presencialmente en una Jefatura Provincial de Tráfico, normalmente mediante cita previa, o recurrir a una gestoría administrativa para que realice todos los trámites en nombre del nuevo propietario.
Conclusión
El cambio de titularidad de vehículos entre familiares es un procedimiento relativamente sencillo, pero varía según se trate de una venta, una donación o una herencia. Preparar correctamente la documentación y conocer las obligaciones fiscales de cada caso permitirá completar el trámite con mayor rapidez y evitar incidencias.
Si tienes dudas sobre el procedimiento o sobre la documentación necesaria, lo más recomendable es consultar la información oficial antes de iniciar el proceso.



