¿Qué relación existe entre el coche que conducimos y nuestro coeficiente intelectual? Esa es la curiosa pregunta que trató de responder un estudio realizado en Reino Unido por la web Scrap Car Comparison, que analizó las preferencias de 2.024 conductores a partir de un test de inteligencia de 20 preguntas elaborado por Censuswide.
Los resultados sitúan a Škoda como la marca asociada al coeficiente intelectual medio más elevado entre los participantes del estudio, con 99 puntos. La firma aparece por delante de Suzuki, Peugeot, Mini y Mazda.
Según los datos recogidos en el informe, Suzuki obtiene una media de 98,09 puntos, seguida de Peugeot, con 97,79; Mini, con 97,41; y Mazda, con 95,91. Toyota, Opel, Mercedes, Nissan y Seat completan los diez primeros puestos. En la parte inferior de esta clasificación aparecen BMW, Fiat y Land Rover.
La gasolina se impone a los eléctricos
El estudio también analiza las preferencias de los participantes en función del tipo de motorización. En este caso, los motores de gasolina registraron la media más elevada, con 94,35 puntos, seguidos de los híbridos, con 93,89.
Los vehículos diésel alcanzaron una media de 92,91 puntos, mientras que los eléctricos quedaron en 90,19 puntos, según los resultados publicados.
El análisis también encontró diferencias en función del color del vehículo. El blanco aparece en primera posición, con 95,71 puntos, seguido del gris, con 94,97, y el rojo, con 94,98. En el extremo contrario se sitúan el negro, el plata y el verde, este último con una media de 88,43 puntos.
Se trata, en cualquier caso, de los resultados de una encuesta concreta y no de una demostración de que la elección de una determinada marca, motorización o color permita determinar el coeficiente intelectual de una persona.



